

Primer día en Lima, somos víctimas del jet lag pero ¡encantadísimos de estar aquí! Por la mañana hemos ido a la embajada a da una fotocopia del pasaporte y decir que estaremos por Lima durante los próximos seis meses, por si las moscas y para estar localizables. Después hemos ido a Interbank a abrir una cuenta bancaria, no nos pusieron ningún impedimento y 20 minutos más tarde ya teníamos nuestra tarjeta VISA peruana. Hemos acabado en el Parque Kennedy haciendo un picnic, comiendo sandía y mirando como los niños de tiraban por el tobogán. ¡Que bochorno que hace en Lima!

El día D ha llegado con un despertador que sonaba a las seis de la mañana para estar seguros que no perdemos el avión. Buena idea ya que como de costumbre
Después de 25 minutos para cambiar de terminal y picar algo pensando que no nos darán de comer embarcamos hacía Lima. El viaje trascurre particularmente bien, con tres películas, tres comidas (¡que malpensados que llegamos a ser!) y pequeñas charlas con un chico suizo que se va a Bolivia para encontrarse con su media naranja. ¡Una gran historia de amor por lo que parece!
Todo esto es bienvenido para soportar los 9700km y 12h de trayecto que separan Madrid de Lima. A pesar de todo, G desespera porque no tenemos ninguna ventanilla al lado desde donde podamos ver los paisajes sudamericanos. Que pena ya que pasando por encima de Madeira, Guinea, Manaos, Río Branco y los Andes ¡había como para disfrutar!
La gran sorpresa la tenemos al llegar y es que ¡la mochila de G no sale por la cinta de equipajes! Barajas… En el aeropuerto de Lima nadie se sorprende, pequeña consolación: no somos los únicos a hacer cola para reclamar.
El taxi que PTB (amigo de un amigo) nos había reservado ya no está. Encontramos otro y después de negociar un precio correcto y avisar que no conocemos la dirección exacta del hostal salimos del aeropuerto. ¡Santa paciencia la de los peruanos! Vueltas i más vueltas que hace el taxista hasta que encontramos el hostal dónde nos espera PTB. La primera cervecita andina y PTB que no lleva a cenar a un chifa (restaurante chino en Perú). Después de agradecerle a PTB el súper acogimiento nos vamos a dormir a las 24h, las seis de la mañana en casa. ¡Una auténtica jornada de 24 h!
Dos toallas pequeñas.
Toalla grande de secado rápido.
Roba interior.
Ropa interior.
Botiquín.
Saco de dormir.
Dos pantalones (uno es desmontable).
Unas mallas.
Un pantalón ligero.
Dos camisetas de manga larga.
Dos camisetas de manga corta.
Tres camisetas de tirantes (no para G).
Ajedrez magnético.
Cinturón.
Guantes i braga polar.
Biquini.
Secador de viaje.
Rebeca y jersey con capucha.
Cojín inflable de viaje.
Bolso de ropa y bolsa interior.
Toallitas.
Móvil viejo con cargador.
Gafas de sol.
Leds frontal.
Adaptador para Sudamérica.
Navaja suiza.
Candado numérico.
Pareo / Foulard.
Bolsa de rejilla para la ropa mojada.
Anorak (desmontable con capucha y forro polar dentro).
Cámara de fotos.
Libro, guía y libreta.
Chanclas para hacer senderismo.
Zapatillas cómodas.
Botas de montaña ligeras.
Cobertura de plástico para la mochila grande.
Además, G lleva una brújula, una pequeña máquina de afeitar eléctrica, una llave USB, un silbato (por si tenemos una urgencia en medio la montaña). I para hacer pequeñas reparaciones, un trozo de cuerda y cinta adhesiva ancha.
¿Dormiremos esta noche...?
Qué triste decir adiós a amigos y familia, ¡os echaremos mucho de menos!
¡Y mañana Lima!
¡¡Muchas gracias Alba por el asesoramiento que nos has dado como profesional de enfermería!!